Tres son
los pilares en los que se basa la cultura occidental: Grecia,
Roma y la Iglesia católica, que asimiló lo
mejor de las dos culturas clásicas. Los dos primeros
pilares nadie los discute; el tercero es ignorado por muchos.
Pero hay que tener muy presente que la ciencia moderna nace
en el seno de la Iglesia, que la música y la
pintura y las demás artes deben mucho a la Iglesia
y que lo que podría denominarse primera declaración
de los derechos humanos nace en el seno de la Iglesia.
También el nacimiento de la universidad se debe
a la Iglesia, y muchos hallazgos astronómicos se
deben a ella. También el desarrollo del Derecho Internacional.
La Iglesia católica ha configurado la civilización
occidental de forma mucho más decisiva de lo que
se suele pensar, y nuestra mentalidad y actitud ante la
vida depende en gran medida de esa contribución de
tantos hombre y mujeres que, heroicamente, contribuyeron
a forjar Occidente.
Curso de gran interés por sus contenidos y por la
visión que ofrece. Impartido por expertos profesores
de la Universidad 2015.
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